Mi amigo el Luthier

Recuerda aquel momento en que con mucha alegría y emoción obtuviste tu primer instrumento musical, imaginando lo mucho que podrías alcanzar como artista haciendo uso de esta mágica herramienta, viendo tu vida sumergida en otros mundos.

Un momento especial sin duda, el comienzo de una amistad entrañable… la música y tu.

 

 

Por Julián Andrés Belmonte Ortiz

Bogotá, Colombia – Quizá, cuando el músico piensa en su instrumento, vienen a su mente imágenes de un pasado muy lejano a su vida como ser humano, épocas antiguas por siempre recordadas, donde las culturas antiguas fueron las principales protagonistas del mundo musical actual.

En una noche, un recital esta llevándose a cabo, el músico transmite sensaciones místicas a través de la música, los aplausos del público se escuchan por doquier. La multitud se recrea en la magnitud de aquel momento musical vivido, que buena música, que hermoso sonido, que gran intérprete, y de igual forma, el compositor de la pieza es reconocido. Maravillosa obra dicen los puristas; de repente, entre la gran multitud, un personaje consciente grita:
Un aplauso para el lutier que fabricó los instrumentos interpretados esta noche.

Un artículo de la web titulado El Oficio de Luthier: la memoria de los instrumentos musicales, menciona lo siguiente:

“Cuando se escucha el sonido de cualquier instrumento musical, se piensa en primer lugar en la cultura a la que pertenece y en el virtuosismo del quién lo interpreta. Sin embargo, pocas veces se hace un reconocimiento a quienes con sus manos hacen posible que la música perdure y evolucione a través de la historia. Son los artesanos musicales o luthiers, los responsables de darle forma a los más diversos materiales, para que en las manos de consagrados intérpretes hagan posible el humano encuentro con las artes sonoras convertidas en ritual, en festejo o íntima contemplación”.

Un luthier, es también conocido como lutier, laudero, lutero o violero. Un lutier es aquella persona que construye, ajusta o repara instrumentos. Este término, esta mas relacionado con aquellos que trabajan con instrumentos de cuerda frotada y pulsada, esto incluye a violines, violas, violonchelos, contrabajos y violas da gamba y todo tipo de guitarras (acústica, eléctrica, electroacústica, clásica), cuatros, laúdes, archilaúdes, tiorbas, mandolinas y clavecines.

Si vamos a tiempos antiguos, a nivel de reseña histórica, la palabra lutier nace del francés “luth”, que significa laúd, nombre con el cual se llamaba antiguamente a los constructores de estos instrumentos.

Los Luthieres son grandes genios, es erróneo pensar que estas personas solamente cumplen la función de constriur instrumentos musicales. Cuando hablamos de un Luthier, estamos hablando de igual forma de un matemático, de una persona que posee amplios conocimientos en el area de la acústica y parte de la química. Veamos estos tres elementos del arte de la Lutheria:

Física:
Tensión de cuerdas. Espesores y medidas determinadas para que el instrumento tenga resistencia y duración con el paso del tiempo.

Acústica:
Sonoridad del instrumento. Estudio de las vibraciones de las maderas para poder dar curvas, alturas y espesores, para que el instrumento suene adecuadamente. Capacidad de elaborar instrumentos de concierto e instrumentos de estudio.

Químico:
Elaboración de los barnices. Uso de elementos naturales como resinas, aceites, alcohol, trementina, y hasta en algunos casos se utilizan ácidos. La confección de un barniz hay que tomar todos los recaudos posibles. Ante cualquier error o distracción pueden ocasionar desde la inutilización de las resinas hasta el incendio del taller en otros casos.

Aunque el término Luthier es utilizado para definir a constructores de instrumentos de cuerda, en la actualidad podemos darnos cuenta de que también se utiliza esta palabra para definir a todos aquellos que fabrican y reparan otros instrumentos como pianos, instrumentos de viento, etc. Hay quienes piensan de que es un error definirlos de tal modo, puesto que este término tiene sus orígenes en el Laud, sin embargo, se ha popularizado tanto que en muchos lugares del mundo se entiende por Luthier a aquella persona que fabrica y repara instrumentos musicales.

Sea cual sea la manera de definir a estos grandes genios, hay una gran verdad de la que casi siempre pasamos desapercibidos, y es que el Luthier es nuestro gran amigo que con sus manos y total entrega de corazón, elabora instrumentos para nosotros los músicos.

La misión de este texto es resaltar esta hermosa labor. Gracias al Luthier podemos tener un instrumento a nuestra dispocision, interpretarlo con alegría y dar a conocer nuestros pensamientos artísticos y musicales.

A todos los Luthieres del mundo mil gracias…

 

 

 

 

 

Julián Andrés Belmonte

Bogotá, Colombia.

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